Hace tiempo que os vengo hablando de un proyecto compartido en el que estaba trabajando: Las increíbles aventuras de Paquito y Flecha sin salir nunca de casa, o para abreviar: Paquito y Flecha
Pues bien, tras mucho trabajar, mucho rodar, mucho programar, muchas noches sin dormir… ya son una realidad.
El viejo general que derrotó a Hitler y Napoleón se ha puesto su uniforme de gala, ha desempolvado el sable y se ha vuelto a colocar las charreteras, para desembarcar sus tropas en Madrid. Millones de soldados nos asedian, todos distintos, todos fríos, implacables, cristalinos.
Yo también desempolvo vestuario, de mi época danesa. Botas, gorro y bufanda. La nieve cubre toda la ciudad, pero también me cubre a mí. Yo, que me jactaba hace unas semanas de llevar el sol por dentro, estoy cubierto y relleno de nieve ahora. Gélida y húmeda nieve. Y me siento como un zorro en la nieve.
En estos tiempos oscuros que corren, donde Ana Obregón escribe éxitos de TV, y el horario infantil se ha visto invadido por programas del corazón, cuesta creer que en otra época la televisión española fuera capaz de producir una serie tan diferente, arriesgada y de tanta calidad como La tía de Frankenstein.
Antes de nada, no sigan leyendo si no han visto las 3 temporadas de LOST y han tenido tiempo de sacar sus cábalas. Este post nace de una reflexión de las incógnitas de esta serie. Paso a contarles el proceso al completo.
Volvía tras meses en los Estados Unidos uno de mis mejores amigos y decidimos iniciar nuestra velada en un romántico Tony Romas. Tras un menú para dos (frijoles, arroz, costillar, pollo, aros de cebolla, patatas y finger de queso) y dos jarras de cerveza respectivamente nada mejor que unos gin tonics en casa para arreglar España. Visto en el primer cubalibre que con leyes como la de paridad no había arreglo, pasamos a temas más importantes. Concreta y exclusivamente, nuestra amada LOST. Pusimos dos de los mejores capítulos de la 3ª temporada y de la serie: “the man from talahase” y “the man behind the courtain” Son muchas la teorías que han pasado por mi mente, desde que es un videjojuego al que someten a los protagonistas, que todo es una paranoia que está sufriendo Jack Shepard en el propio avión en el que se ha quedado dormido… ¿Imaginan un final de serie en el que Jack despierta en el avión, vuelo 815, y se da cuenta de que todo ha sido una pesadilla producida por el dolor de la muerte te su padre? Acto seguido se rompe la cola del avión y sobre negro escuchamos los gritos del episodio 1. No estaría mal, me recuerda a aquella leyenda urbana que escuché que en el ultimo capítulo de Doraemon, novita despierta de un coma y todo ha sido una paranoia de su mente enferma. Tiene cierta lógica, esos niños no crecen. Nunca vi el capítulo, prefiero pensar que Doraemon existe.
Cuando me siento frente a mi nuevo televisor de plasma LG lo que más me gusta no es el porrón de líneas de definición, el sonido envolvente o las pulgadas por doquier, es que ahora viene con TDT incorporado, la apuesta española por la tecnología y la pluralidad.
A los canales analógicos se han añadido una caterva de pseudocanales de las principales televisiones y algunos otros que nadie sabe de dónde han salido. El resultado: lo de siempre más teletiendas, juegos chorra a lo 906, videoclips repetitivos y por supuesto, todo lo que ya hemos visto, o no.Imagino que hasta que no se produzca el apagón analógico canales como Veo, Hogar10 o Libertad digitalno quemaran sus naves. Series como “tirando a dar”, “a tortas con la vida”, “Paco y Veva” o “ellas y el sexo debil” tendrán otra oportunidad pero dudo que después de un buen hostión vayan a verte en la TDT. No todo es malo, los apasionados del deporte tenemos un par de canales exclusivos donde ver amplios resúmenes de Rally o partidos de tenisde octavos de final. Y lo que es mejor, Antena Neox nos brinda con 3 o 4 capítulos diarios de la mejor teleserie española de los 90: Los ladrones van a la oficina. Permitidme que me detenga ante tan genial título.
Hubo un tiempo, hace unos años, en el que lo que estaba de moda eran los peinados extravagantes, comer hasta vomitar, consumir exóticas drogas provenientes de Oriente, practicar sexo con desconocidos/as en alocadas orgías, y en general todo tipo de excesos y lujos. Si estáis pensando en los años ochenta, touché, pero la verdad es que me refiero al glorioso Imperio Romano. Continue reading ‘Una de romanos’
Ya ha salido la segunda temporada de The I.T. crowd y mientras la primera ni me dejó de gustar ni me pareció increible, ésta me parece gloriosa. Para quienes no hayáis oído de la serie, cuenta las peripecias de dos frikis informáticos que llevan el departamento de I.T. de una compañía en Londres. Despreciados por sus compañeros, el presidente de la empresa les pone una jefa que puso en su CV que sabía algo de ordenadores cuando en verdad no tienen ni puta idea. Y así pasan los días y cuando llama alguien para que les solucione algo del ordenador siempre les responden igual:
“Hello IT Department, have you tried turning off and on again? Have you tried sticking it up your arse?”
Y estos son básicamente los tres personajes principales: Roy, Moss, y Jen. Ahh, pero me olvidaba de Richmond, un chaval que le mandaron al servidor de la empresa localizado en el sótano más profundo y con el tiempo acabó volviéndose un siniestro fan de los Cure.
Lo único es una pena que Denholm el jefe de la primera temporada ya no esté más en la serie. (Su personaje se tira por la ventana cuando vienen a revisar los fondos) pero bueno, siempre nos quedarán sus gags de la primera:
“Team! Team team team team team - I even love saying the word ‘team’! You probably think that’s a picture of my family? Uh-uh, it’s The A-Team - Bodie, Doyle, Tiger, the Jewellery Man!” - Denholm