Hay gente que es fácilmente manipulable por la publicidad, yo soy uno de ellos. La semana pasada me la pasé babeando después de ver el alucinante trailer del Killzone 2, la nueva estrella de la PS3, esperando cualquier momento para poder ir a comprármelo.
Afortunadamente, la semana pasada también me pillé una bronquitis grave, no sé si relacionada con un viaje a Gijón regado con mucho alcohol, y en el que me expuse al frío asturiano sin abrigo ni nada, así de chulo soy. El caso es que entre el dolor de cabeza provocado por la fiebre y la somnolencia de las medicinas, lo último que me apetecía era pasarme por el Carrefour de al lado de mi trabajo a comprarme el juego.
Aún así, el viernes vi en el PSstore, que me podía descargar la versión demo del juego, y a ello que me puse. La condenada demo pesaba más de un giga, y tuve que dejar la Play encendida toda la noche, con la consiguiente regañina de mi padre (sí, tengo veintiséis años, y mis padres aún me regañan, también vivo con ellos, aunque eso no me hace destacar teniendo en cuenta el país en el que vivo). En fin, ahí estaba yo, con mi paquete de clínex, mi infusión de hierbas medicinales, y mi mando de la Play, sentado en un taburete frente al televisor. La cara que se me quedó al finalizar la demo no habría sido nada distinta de no haber estado dopado hasta las cejas. Continue reading ‘Killzone 2, ¡Qué decepción!’
Published by Suso at December 9, 2007
in Cine.
Sé que no soy el experto en cine pero… un momento… ¿Tenemos algún experto en cine por aquí? En fin, al grano, siempre he sido una persona que vive el cine, me meto tanto dentro de la película, que sufro, odio, me enamoro, y soy capaz de sentir todo un amplio abanico de emociones, es decir, todas las emociones que un hombre puede sentir, que no deben ser más de cuatro o cinco.
Estoy seguro que más de uno se preguntó qué coño estaba haciendo con su vida tras ver “Atrápame si puedes”, esa peli donde Leonardo di Caprio hace de un chaval de diecisiete años que se dedica a estafar cientos de miles de dólares a una compañía aérea, entre otras cosas, mientras que tú estás intentando acabar Económicas tras siete años de carrera (sí, sé muy bien que son sólo cinco años, en teoría…), para luego pasarte el resto de tu vida amargado en un curro de mierda.

Continue reading ‘Más vale peli buena conocida, que bodrio por conocer.’
¿Recordáis cuando una buena videoconsola no te costaba el sueldo de un mes? Yo la verdad es que no, al menos hasta este viernes, cuando Paco y un servidor estuvimos recordando nuestras experiencias “videojueguiles” con nuestras amadas videoconsolas de ocho y dieciséis bits.
La noche empezó en uno de los habituales baretos que solemos visitar cuando queremos saborear algún delicioso licor en vaso de plástico a un módico precio. Imaginaos la situación, televisión encendida pero silenciada encima de la máquina de tabaco mostrando “La Chaqueta Metálica”, ruido ensordecedor de mil conversaciones hablándose a la misma vez, y tú intentando hacer malabares para no derramar el mini en tu trayecto de la barra a algún hueco libre.

Continue reading ‘Videojuegos, pausas, y amenazas.’
Hubo un tiempo, hace unos años, en el que lo que estaba de moda eran los peinados extravagantes, comer hasta vomitar, consumir exóticas drogas provenientes de Oriente, practicar sexo con desconocidos/as en alocadas orgías, y en general todo tipo de excesos y lujos. Si estáis pensando en los años ochenta, touché, pero la verdad es que me refiero al glorioso Imperio Romano. Continue reading ‘Una de romanos’