Sé que no soy el experto en cine pero… un momento… ¿Tenemos algún experto en cine por aquí? En fin, al grano, siempre he sido una persona que vive el cine, me meto tanto dentro de la película, que sufro, odio, me enamoro, y soy capaz de sentir todo un amplio abanico de emociones, es decir, todas las emociones que un hombre puede sentir, que no deben ser más de cuatro o cinco.
Estoy seguro que más de uno se preguntó qué coño estaba haciendo con su vida tras ver “Atrápame si puedes”, esa peli donde Leonardo di Caprio hace de un chaval de diecisiete años que se dedica a estafar cientos de miles de dólares a una compañía aérea, entre otras cosas, mientras que tú estás intentando acabar Económicas tras siete años de carrera (sí, sé muy bien que son sólo cinco años, en teoría…), para luego pasarte el resto de tu vida amargado en un curro de mierda.
La película que me ha emocionado hoy ha sido “Casi famosos”. Ya sé que muchos pensaréis que o bien ando un poco desfasado en actualidad cinematográfica o bien que escribí este artículo hace siete años. Pues ni lo uno, ni lo otro. ¿Acaso no disfrutáis viendo una y otra vez vuestras películas favoritas? ¿No os gusta por ejemplo revivir por enésima vez escenas tan alucinantes como cuando Michael Corleone ordena asesinar a todos sus enemigos en “El Padrino”, o como cuando William Wallace suelta su enardeciente discurso ante el desmoralizado ejército escocés en “Braveheart”? Las buenas películas no están para ser vistas una sola vez y luego borrar la cinta VHS, no señor, y sin duda “Casi Famosos” es una gran película.
La película consiste en las peripecias de un chaval de quince años al que han contratado para seguir en gira y entrevistar a “Still Water”, una banda setentera de Rock, que son casi famosos. El chaval, William, te cae simpático enseguida, pero no sólo por lo buen tío que es, sino porque es inevitable verse reflejado en él en cierto aspecto, no porque yo fuera un periodista musical con quince años, sino porque ves lo inocentón y pringadillo que es, y te das cuenta de lo inocentones y pringaos que también éramos nosotros, y que en mi caso sigo siendo.
Penny Lane, de la que no conocemos su auténtico nombre hasta casi el final de la película, es la chica de la que se encariña y enamora William, y por consiguiente también yo. Esa una groupie, aunque no le guste reconocerlo y prefiera autodenominarse bandera (de banda), ya que considera que su función no es acostarse con los miembros de la banda, sino inspirarlos, lo cual no evita que esté liada con Russell, el guitarrista y líder encubierto del grupo.
Entre el resto de personajes a destacar, está al vocalista, un colgao que se dedica a soltar discursos cuando está de subidón como si a alguien le importara, interpretado por Jasón Lee (quien para mí siempre será Brody de “Mallrats”), y un crítico musical que sirve de apoyo a William en sus momentos depresivos, interpretado por Philip Seymour Hoffman.
La película en sí te transmite un buenrollismo que sólo la década de los setenta es capaz de transmitir, le dan a uno ganas de dejarse greñas, coger la máquina del tiempo y marcharse a 1973 para ponerse hasta las cejas de ácido mientras alucinas en un concierto de Led Zeppelín.
El film es muy bueno y muy divertido, aunque es posible que algún repelente como Paco salga diciendo que la foto es mala o que los créditos están descentrados. No os aconsejo que la veáis, os lo ordeno a los que no la hayáis visto, y los que sí, pues también.
Pensad que Manolo Escobar también pudo ser alguien, pero le tocó nacer en España.
Muy buena, sí señor. La vi cuando se estrenó, aunque tampoco creo la que vaya a ver más. A Michael Corleone sí que vuelvo todos los años, al menos una vez.
No es que me guste, es que me encanta. Es una maravilla. Muy “feel good movie” como le gustan a Cameron Crowe, pero fantástica. Por cierto, la foto es cojonuda, de John Toll, el que parió la foto de esa obra maestra llamada La delgada línea roja.
Tengo el DVD edición especial llamado “Untitled” que es como Corwe quería que se llamara la peli. Ya te lo dejaré.
Comparto absolutamente las reflexiones del amigo Suso. Con el paso del tiempo, me he hecho más revisionador de películas, ya que como bien dices, las grandes hay que verlas muchas veces ya que cada una de ellas encuentras algo que te hace sentir de distinta manera. No importa cuantas veces veas El Padrino, siempre percibirás nuevas sensaciones y conocerás mejor la intrahistoria de la misma.
En este caso también me gusta ‘Almoust famous’, creo que transmite certeramente el buenrollismo de la época, la inocencia transgresora y la experimentación psicotrópica. Es una pena que aquellos grupos irrepetibles, a la par que hicieran esa música única, se destrozaran el cuerpo como iniciadores del consumo de drogas. Cierto es que seguro que las sensaciones que esas drogas les brindaban, hacían volar su imaginación y sus sentimientos, llegando a alturas a las que quizás sea difícil llegar plenamente consciente, mientras por otro lado acababan consigo mismos. Esto me hace llegar a una reflexión, ¿mejor vida larga y menos experimental o más corta pero oníricamente intensa?. No es fácil decidirse.
Animo a ver Los Goonies, EL Padrino, Indiana Jones, Star Wars, Apocalypse Now, El Club de la Lucha, La Naranja Mecánica…Algunas deberían ser obligatorias en los colegios, ¡¡¡¡quién mejor para transmitir valores como la valentía, el tesón, el respeto por la Historia, la lucha contra el mal…que Indiana Jones!!!!
Como último comentario recomiendo con violencia un documental de la BBC llamado PLANET EARTH. Un recorrido por nuestro pequeño planeta , a través de imágenes conmovedoras y preciosas, haciéndonos ver lo sorprendente y maravilloso que es este asombroso lugar donde vivimos. Nuestro Gobierno, en vez de gastar nuestro dinero en comprar, más caro que nadie, el documental de Al Gore ( su mérito tiene ), debería hacerlo con esta gran obra, tan sensible y evocadora de los más nobles y naturales valores del hombre.
¡¡¡ARRIBA PLANET EARTH, ABAJO AN INCONVENIENT TRUTH!!!