Porque si en algo tiene razón Paco, es que sigo siendo el friki de siempre, eso sÃ, ahora con la capacidad de comprarme más cómics de los que mi tiempo libro va a permitirme leer. Con lo cual me siento algo “Con” como Sawyer en Lost o el último disco de Tegan and Sara.
“The Con” es un verdadero artista del engaño, las letras son un tanto sencillas e incluso podrÃámos decir pobres, pero si uno no presta mucha atención al respecto, la verdad es que al final el disco te engancha. Recalco la canción “The Con” y “I was Nineteen“, asi como “Dark for me” canción extrañamente adictiva. El disco, de producción impoluta, ha sido mezclado por Chris Walla miembro y productor de Death Cab for Cutie. Continue reading ‘Sobre “Cons”’
Imaginaros un equipo para conectarse a internet por wifi, windows XP, Office, webcam, color blanquito “mono” y realmente portatil (7″ y <1kg) por 200€.
Bueno, pues ahora viene lo mejor, ni google ni apple tienen nada que ver! y próximamente lo tendremos en las tiendas.
Se llama Asus Eee (otros copiando ideas de la “wii”)
En otro orden de cosas, os voy a enseñar una frikada que me resulta de lo mas práctica.
Es una papelera de reciclaje de verdad, con disco duro que se conecta via bluetooth. La puedes llevar contigo y todo lo que elimines de cualquier ordenador que lo conectes se guarda en sus 250gb de capacidad, para que luego puedas rescatarlo…a que mola?!
Es una idea que se esta llevando a cabo, pero espero verla pronto por ebay
salu2. Es mi segundo post y sigo sin ser alguien….
Continuando la estela literaria del último post de Nacho, hoy quiero recomendarles un libro excepcional, cuyo tÃtulo encabeza este post.
Jonathan Strange & Mr. Norrell, escrito por Susanna Clarke y publicado en 2004, cosechó un premio Hugo a la mejor novela y fue nombrada por la revista Time como la mejor novela de 2004, entre otros muchos reconocimientos. Y no está nada mal, para tratarse de una novela de fantasÃa.
La acción transcurre en el siglo XIX, en una Gran Bretaña alternativa donde una vez hubo magos, y ahora ya sólo quedan sus libros. Hasta que aparecen Mr. Norrell y Jonathan Strange…
Tanto Paco como yo tenemos un amigo en común de esos que van por ahà diciendo que son frikis. A esto le preguntamos, pero vamos a ver piltrafilla, ¿pero tú tienes estudios? ¿Te has leido Watchmen? A esto, nuestro amigo calla, diciendo que no le gusta, que no se la ha conseguido acabar… Bueno, vuelve cuando seas mayor.
¡Saludos lectores! La verdad es que como os acaba de escribir Paco, el blog va pero que muy bien y estamos la mar de contentos. De hecho, ya se pueden ir encontrando por ahà links a nuestra página como por ejemplo el que se encuentra en Puntos de vista
El caso es que hoy estamos de enhorabuena, ya que Pudeseralguien.com pasó las 1000 visitas hace dos dÃas. Nacho y yo estamos muy contentos de como va el blog, que a pesar de su corta vida ya tiene un cierto número de fieles lectores, y pasar esta marca es una muy buena noticia. Bien es verdad que muchas de las visitas han venido por el porno, pero bueno, me consuela saber que he aportado un granito de arena a las aficiones onanÃsticas de gordos de 40 años que viven con sus madres y llevan camisetas de Evil Dead. Por cierto, acabo de describir el futuro de un par de amigos mios. Continue reading ‘1000 visitas… y viajes en el tiempo’
La verdad es que no recuerdo como conseguà hace unos años descubrir este disco. Creo que fue tras leer algunas criticas de Mary star of the sea el único disco que llegó a haber de la superbanda Zwan, que lei acerca del genio de Matthew Sweet. Me costó encontrar sus discos pero la verdad es que tras descubrir este disco de 1991 el esfuerzo valió la pena. Girlfriend, la canción que daba nombre al álbum era indudablemente una excelente canción pop con muy buen ritmo y una voz que enganchaba. Durante toda la canción se disfrutaba de lo mejor del “power-pop”. Sonaba a simplemente un dios perdiendo la cabeza mientras tocaba la guitarra. Más tarde una rápida búsqueda por internet me reveló que ese disco hizo historia en su dÃa, a pesar de que no haya llegado a meterse en el exclusivo panteón de los discos perfectos donde encontramos el Rumors de Fleetwood Mac o el album blanco de los Beatles.
No obstante Sweet tuvo que cambiar el nombre del disco, desde un más melancolico y tristón “Nothing lasts” al actual “Girlfriend. Y trás un primer videoclip, que probablemente fue la primera vez que anime y música se mezclaron, Girlfriend ya estaba en la calle. Y hoy 16 años más tarde aun lo escucho y su sonido no parece nada desfasado.
Pero Girlfriend no es solo un disco con historia, es un disco que es una historia. Y he aquà su genialidad. Si alguno se sorprendió de la idea de Mike Skinner en “A grand doesn’t come for free” de los Streets este tÃo lo hizo 14 años antes. El disco traza una historia, marcada desde el inicio de una relación fruto de la casualidad “Divine intervention” pasando por el fin de la espera “I’ve been waiting” y el noviazgo “Girlfriend” hasta el desengaño y el final “Looking at the sun”“Don’t go” “o “You Don’t love me”
Uno se sorprende al creer que está reconociendo talento. Al escuchar el último disco de Modest mouse, We were dead before the ship even sank no podÃa evitar el pensar en lo buena que era su guitarra. La composición popera y rockera a la vez te echaba atrás en el tiempo. Mmm esto ya lo he escuchado yo en otro sitio…
Asà que os animo a darle un intento al grupo de Washington, al menos solo para volver a escuchar las riffs poperos de Johnny Marr. Morrisey, en solitario, sigue llorando por esa vez que le dieron cabazas para ir al baile de fin de curso, de ese no nos libramos, pero recuperar a Marr si que es una gran alegrÃa.
The doorbell echoed throughout the enormous mahogany hall. For some seconds nothing happened.Only the tick-tack of the tall clock’s pendulum, piercing the twilight created by the first sun beams of the day.          Â
 A door squeaked somewhere in the house, and hurried footsteps started approaching the main door. In came Mr. Totbaum. Tall, pale, his dark hair dishevelled. Black bags under his reddened eyes.          Â
He hastily opened the door, which creaked with delight every time it received a newcomer. And there stood Mr. Sugarcane, lit by the faint sun that slowly rose over the green and windy hills. He wore a black suit with tails, a crimson tie and a pair of round glasses. One lens green, the other red. Continue reading ‘Una visita matutina’